Bielorussia - Festivals du Sud

Aller au contenu
Programmation > Archives > 2017


bielorusia


  



conjunto folklorico


radost
Festivales del sur está feliz de presentar el Conjunto folklórico « Radost » que es una compañía oficial de danzas y de músicas folklóricas. Este conjunto asegura programas que se basan en el descubrimiento y la expresión de la más pura de las tradiciones folklóricas de este país. Esta compañía evoca la complejidad de un territorio y de un pueblo con los que la historia no siempre ha sido tierna. Desea, de esta manera, hacer revivir una cultura que en los peores momentos ha sido el refugio, la razón de esperar y el símbolo de una población que ha sobrevivido a la voluntad de la potencia rusa.

Hay que saber que Bielorrusia es hoy en día una república independiente. Esto no siempre ha sido el caso a lo largo de los siglos. Geográficamente es un país llano, cubierto de bosques y de praderas y marcado por una línea de colinas que culmina modestamente en unos cien metros. El sur se hunde en marismas dichas del Pripet. Fue en este lugar que se perdió el ejército de Napoleón y con él, sus sueños de conquista de Europa.
En su conjunto, el país es monótono pero rico de una naturaleza que desempeña un papel importante en la vida de sus habitantes e influencia su cultura. Siempre ha inspirado lo esencial de la obra literaria y poética. Pero, también la música, los cantos y las danzas que poseen una dulzura, una pureza y esta especie de irrealidad que extraen de las brumas y de los rocíos matinales que curiosamente convierten los paisajes en fantásticos. Aquí estamos ante un mundo esencialmente rural.

El país fue poblado desde el siglo cinco por eslavos venidos del Oriente. Fueron ellos los que crearon la cultura que esta compañía se esmera en hacer revivir. Aunque, desde entonces, numerosas hordas de invasores han intentado perturbar la integridad de la cepa original. Pero permaneció un apego profundo al suelo, una población impregnada por su historia y por sus tradiciones que la nueva libertad incentiva a cultivar.

El espectáculo que se presenta es de una gran sinceridad. La juventud y la belleza de los artistas, la música dulce y nostálgica, contribuyen a alimentar una forma de delicadeza conmovedora.

Es entonces cuando nacen de nuevo los viejos pueblos, las hadas y los mitos del bosque, los puentes sobre los arroyos donde sueñan las chicas, cuando los equinoccios y los solsticios recuerdan las antiguas creencias. Y finalmente cuando las primaveras despiertan a los corazones.

Una especie de magia es la que se desprende de este espectáculo donde los duendes de las marismas y de las albuferas se dan la mano para bailar en las neblinas matinales cuando nadie diferencia todavía la tierra y el cielo.
Retourner au contenu | Retourner au menu