top of page
Iles Cook 2027 - logotype 1.jpg

​ÎLES COOK

Ensemble folklorique "Sound of Polynesia"

  • Facebook
  • Instagram
  • Youtube

SOUND OF POLYNESIA

Archipiélago de Polinesia, esparcidas sobre 2 200 000 Km2 en el centro del Océano Pacífico, las Islas Cook son constituidas por islas y islotes precarios, volcanes montados sobre el fondo del mar o anillos de coral surgiendo de sólo tres metros más arriba del océano hasta perderse de vista.

 

Los habitantes de este rincón de paraíso, esos hombres morenos, atléticos, llegaron de las cunas humanas de Asia del sureste por el paso del estrecho de la Sonda. Desembarcando por etapas sucesivas, esos migrantes se movían a bordo de grandes piraguas. A lo largo de sus periplos, encontraron otros hombres a los cuales se mezclaron. La cultura de Oceanía se formó a lo largo de esta aventura marina estupenda desde la prehistoria. ¿Entonces, cómo entender el mecanismo de su evolución y darle valor histórico ?

 

Aunque no se sepa aún muy bien cual fue el sistema de vientos que trajeron esos increíbles navegadores, unas realidades dicen mucho acerca de esta odisea. Aún se puede observar en las Islas Cook, una de esas magníficas embarcaciones, de treinta y seis metros de largo y con un mástil de veinte y cuatro metros. El horno construido a bordo aseguraba a la vez la cocción de una centena de ñames y de varios cerdos. Los materiales utilizados para la construcción eran todos de origen vegetal. La casuarina y el cocotero tenían su utilización particular : quilla, bordada o mástil. Se utilizaba la borra de coco para las ligaduras, los calafates y las jarcias y con la hoja de pandino trenzada se hacía el tejido de las velas. No quedaba más que invocar a Tane, dios de los navegadores...y el tiempo. Si los Polinesios habían perfectamente asimilado el conocimiento de los vientos, era acompañado por el de las estrellas y de las señales en el mar.

 

Verdaderas cartas marinas fueron elaboradas con enrejado de cañas estalladas, con conchas atadas que indican la posición relativa de las islas las unas con relación a las otras. Fue la primera aventura de la humanidad. La historia más reciente alimenta la epopeya de los descubridores. James COOK, navegador británico hizo tres expediciones en el océano Pacífico, entre 1762 y 1771. Descubrió las islas de Polinesia entre las cuales las de Cook. Indolentes, fatalistas y felices, los Polinesios viven al presente y no se preocupan con el futuro. Este humor explica probablemente que esas islas disfruten de una fama que hace con que las comparan con un paraíso que inspiró a poetas, pintores y músicos.

 

Si uno ancla en las islas Cook, la tradición se alumbra primero con la sonrisa y la belleza de las jóvenes. Luego, con los magníficos colores que tiñen sus pareos. Y por fin, con las cáscaras de coco a las que atan joyas de pacotilla que las hacen muy atractivas. Así, nacen los sueños. El gran viaje de los pueblos del Pacífico no paró de encantar. Esta región saca de esta riqueza cultural una fuerza nueva. La tradición se alimenta también con la « costumbre » : mezcla de historias, de cuentos y de leyendas que son las raíces esenciales de esos viajeros del espacio y del tiempo.

 

En realidad, oculta una extraordinaria herencia que reúne en los mismos actos la diversidad de los pueblos y de las islas, y alimenta más que una tradición, una leyenda escuchada a las puertas y en el viento de la historia.

​

bottom of page